sábado, 11 de diciembre de 2010

Vorágine en cierne...

La vida, muchas veces ingrata, nos golpea tan fuerte que cuesta un poco sobreponerse...

A veces pienso que esta ciudad en particular y este mundo en general, es una selva, de cemento tal vez, no lo sé, solo tengo claro que es una selva, donde todos arrasan con todos, donde se piensa en la libertad de uno sin pensar que mi libertad termina donde empieza la del otro, y sin cuestionarse un segundo si transgredo esa prójima libertad....

Como dice Mafalda, "En este mundo cada quién tiene su pequeña o gran preocupación" y es cierto, después de todo es cosa de caminar por las callecitas de santiago y ver a la gente tan ensimismada, con la mirada hacia a delante, fija, perdida, sin observar nada... ¿o es que acaso nos hemos vuelto menos personas y nos hemos convertidos en sujetos que hacen las cosas por inercia?

Definitivamente esto es una selva, quién sabe dónde terminará, a veces, creo que me provoca un poco de tristeza mirar este mundo tan maltrecho, sumido en una vorágine de la cual ninguno de nosotros está conciente...

"... después de todo hay hombres que no fui, y sin embargo quise ser, si no por una vida, al menos por un rato o por un parpadeo… en cambio hay hombres que fui, y ya no soy ni puedo ser, esto no siempre es un avance, a veces, es una tristeza..."(Mario Benedetti)